Cada quién nace con una vocación, algunas nos tardamos más que otras en descubrir para lo que estamos en este planeta, pero otras como mi querido amigui Chicken, se dan cuenta desde antes:
Chicken: Sayde ¿te gustan los gatitos?
motoko: mmmmm sólo de bebes, de grandes ya no.
Chicken: Te vendo/regalo un gatito
motoko: Pero va a crecer, y se volverá arisco, grandes ya no me gustan.
Chicken: No, porque verás, como lo vas a tener desde bebe, para ti siempre sera tu bebe, como las madres con sus hijos... entonces siempre lo veras como bebe.
Dudé durante algunos segundos, pero reconsideré:
motoko: No gracias, mejor ahorita que puedo ser objetiva y diferir entre cachorros y adultos.
A eso le llamo yo saber vender, y por lo regular él lo consigue.
Hasta ahora había tenido claro a que me quería dedicar toda mi vida en cuanto a una profesión, y como dicen que es de sabios cambiar de opinión (y no es que yo sea muy sabia, pero sí muy decidiosa), estoy dudando si de verdad quiero ser Biologa el resto de mis días... más bien, si de verdad disfrutaré mi trabajo y que me paguen por ello.
El problema de las profesiones a veces, es que no investigamos lo suficiente para saber si de verdad la carrera es lo que esperamos y nos interesa.
No es suficiente decir; me gusta ayudar a personas y curarlas, y tenerle pánico y asco a la sangre y a los bisturis, o decir; me fascina el periodismo y ser una persona introvertida. No se trata de eso, ni de aferrarnos por cosas que no tienen sentido.
Lo necesario para descubrir la vocación según mi perspectiva y lo que he descubierto a lo largo de todo este tiempo también gracias al apoyo de profesores es:
- Saber cuál profesión se acomoda a mis aptitudes y habilidades.
- Investigar el tiempo y materias que se llevarán en ella.
- Conocer la ubicación y campus, para que no se nos haga bochornoso la distancia casa/escuela, escuela/casa.
- Estar muy seguro de que sí nos gusta, lo que decimos que nos gusta.
- Pensar que no todas las carreras nos darán solvencia económica y estar preparados con el presupuesto... o ser los mejores en lo que hagamos para obtener ganancias satisfactorias.
Dicho todo lo anterior, sólo puedo asegurar trataré de tomar la mejor decisión.
Mi ventaja es que mi apa me da la libertad de elegir lo que más me guste. Alguna vez le dije que queria ser pianista, pero con el tiempo me dí cuenta de dos cosas:
# Me gusta más la Biología.
# Ya fué tarde para que me dedicara, como se sabe, para las artes hay que empezar desde pequeño uno.
La adolescencia es taaaan bonita, taaan confusa y bipolar.
3 comentarios:
Hae un pedacito para ti en mi casita del blog =)
... y nunca es tan tarde para las arteeeeeeeeeessssssss!!! ... malo que quisieras ser gimnasta, ahi si hay mas complicancia u.u
=O la adolescencia es bipolar eso ke ni ke.. y emo muy emooo =)
Como dijo mi maestro de historia.
"Desde niños estamos programados a pensar en lo que vamos a ser de grandes, cuando realmente solo tenemos 3 años y deberiamos de disfrutar nuestra infancia. Somos adolescentes y en la preparatoria nos atormentan con "Que harás al salir? Que estudiaras? Que carrera?" Cuando realmente escogemos una carrera, y al final no terminamos trabajando en lo que estudiamos, y realmente no somos felices haciendo lo que estudiamos/trabajamos/hacemos"
En fiiiiiins.
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